{"id":1144,"date":"2023-02-26T19:24:11","date_gmt":"2023-02-26T19:24:11","guid":{"rendered":"https:\/\/orthodoxs.org\/?p=1144"},"modified":"2023-02-26T19:24:12","modified_gmt":"2023-02-26T19:24:12","slug":"el-tiempo-de-la-gran-cuaresma-es-un-tiempo-de-arrepentimiento-correccion-de-pecados-y-errores-asi-como-un-tiempo-de-mostrar-misericordia-a-los-demas-epifania-metropolitana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/orthodoxs.org\/?p=1144","title":{"rendered":"El tiempo de la Gran Cuaresma es un tiempo de arrepentimiento, correcci\u00f3n de pecados y errores, as\u00ed como un tiempo de mostrar misericordia a los dem\u00e1s, &#8211; Epifan\u00eda Metropolitana"},"content":{"rendered":"<pre style=\"text-align: center;\">Serm\u00f3n de Su Beatitud Metropolitano de Kiev y toda Ucrania Epifan\u00edo<br \/><br \/>durante la Divina Liturgia del domingo del Perd\u00f3n.<\/pre>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas! \u00a1Gloria a Jesucristo!<\/p>\n<p>Hoy, en la v\u00edspera de la Gran Cuaresma, quiero que ustedes y yo enfoquemos especialmente nuestros pensamientos en las palabras que escuchamos de la Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Pablo a los Romanos. Porque son una buena instrucci\u00f3n para nosotros a lo largo de nuestra vida, pero especialmente ahora, cuando entramos en el camino del aumento del ayuno y el arrepentimiento y la purificaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>\u201cHacedlo\u201d, nos exhorta el ap\u00f3stol, \u201csabiendo la hora en que es hora de despertarnos de nuestro sue\u00f1o\u201d. Porque ahora la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros que cuando cre\u00edamos\u201d (Rom. 13:11) \u00bfQu\u00e9 quiere decir Pablo? Las palabras precedentes del mismo cap\u00edtulo 13 de su Ep\u00edstola nos dan testimonio: \u201cNo deb\u00e1is nada a nadie sino amor rec\u00edproco; porque el que ama a otro ha cumplido la ley. Porque los mandamientos [&#8230;] est\u00e1n contenidos en esta palabra: &#8220;Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221; (Rom. 13, 8-9).<\/p>\n<p>Por eso, el ap\u00f3stol nos anima a hacer todo con amor. Ella debe ser un cierto est\u00e1ndar para nosotros, un cierto modelo con el que debemos comparar nuestras vidas. Despu\u00e9s de todo, a menudo nos enfrentamos a una elecci\u00f3n, surge la pregunta &#8220;\u00bfc\u00f3mo actuar?&#8221;, para la cual no hay una respuesta clara. En tal caso, el ejemplo de amor sacrificial que nos muestra el mismo Se\u00f1or Jesucristo debe ser una gu\u00eda y una ayuda para encontrar la respuesta.<\/p>\n<p>El domingo pasado, cuando escuchamos la profec\u00eda del Se\u00f1or sobre el Juicio Final, escuchamos de labios del Salvador acerca de los criterios por los cuales \u00c9l justificar\u00e1 o condenar\u00e1 a las personas en el \u00faltimo d\u00eda de la historia terrenal. Estos criterios son precisamente obras de amor, obras de misericordia hacia los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, recibir al viajero, visitar al enfermo o al preso, todo esto est\u00e1 motivado por el amor. Y si nosotros, como cristianos, conociendo el mandamiento de Dios, no hacemos esto, entonces esto deber\u00eda ser un testimonio para nosotros mismos: \u00bftenemos el amor que el Evangelio nos llama a tener? Porque cuando amamos realmente a Dios, entonces seg\u00fan su mandamiento, que el mismo Se\u00f1or define como el principal, debemos amar a nuestro pr\u00f3jimo, y amar no en general ni de palabra, sino tambi\u00e9n para testimoniar este amor con nuestras obras.<\/p>\n<p>Esto es lo que debemos hacer siempre, pero por nuestra propia experiencia de vida espiritual sabemos que no cumplimos adecuadamente lo que estamos llamados a hacer. Por lo tanto, el tiempo de la Gran Cuaresma, como un tiempo de concentraci\u00f3n espiritual, un tiempo de arrepentimiento, un tiempo para corregir pecados y errores, es tambi\u00e9n un tiempo para mostrar misericordia a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>No solo la mayor\u00eda de las personas de la iglesia, sino incluso aquellos que est\u00e1n lejos de la vida de la iglesia saben que durante el ayuno, las reglas estipulan una restricci\u00f3n en el consumo de ciertos tipos de alimentos. De hecho, durante la Cuaresma nos abstenemos de comer alimentos de origen animal para apaciguar nuestra carne y aprender a controlarnos.<\/p>\n<p>Porque fue por la intemperancia en la alimentaci\u00f3n y la falta de obediencia a Dios por lo que pecaron las primeras personas, Ad\u00e1n y Eva, que recordamos especialmente hoy durante la Liturgia. Comieron del fruto que Dios les hab\u00eda prohibido comer, es decir, quebrantaron el mandamiento de abstinencia, el mandamiento de restricci\u00f3n y ayuno, establecido por Dios para su propio bien y mejoramiento. Por lo tanto, cuando ayunamos y nos abstenemos de comer, hacemos algo opuesto: mostramos nuestra humildad ante el Creador, aprendemos a estar satisfechos solo con lo necesario, refrenamos nuestros deseos, dominamos nuestra voluntad y la dirigimos hacia el bien.<\/p>\n<p>Sin embargo, se debe enfatizar que las reglas del ayuno, que se relacionan con la alimentaci\u00f3n, no son lo \u00fanico en su contenido. Y las palabras de las Escrituras que escuchamos hoy nos lo recuerdan. Sin el amor activo que debemos mostrar a nuestro pr\u00f3jimo, nuestro ayuno puede resultar tan infructuoso como el ayuno del fariseo en la par\u00e1bola, del cual se jactaba ante Dios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, sin nuestro arrepentimiento, la restricci\u00f3n de alimentos ser\u00e1 solo ayuno o dieta, pero no verdadero ayuno. El hijo pr\u00f3digo en la par\u00e1bola tambi\u00e9n ten\u00eda hambre, pero la raz\u00f3n de su hambre eran sus propias malas acciones. Y solo el arrepentimiento activo, la confesi\u00f3n de los pecados a su padre, el reconocimiento de su culpa y su correcci\u00f3n, lo ayudaron.<\/p>\n<p>Entonces, queridos hermanos y hermanas, el tiempo de ayuno, como nos recuerda la instrucci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo, es un tiempo en el que debemos vigilar m\u00e1s de cerca nuestras vidas, alej\u00e1ndonos de las obras de las tinieblas: borracheras, libertinaje, peleas, envidia; cuando realmente debemos revestirnos de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y no convertir el cuidado de la carne en lujuria (Rom. 13:14). Tal ayuno, lleno no solo de restricciones en la comida, sino tambi\u00e9n de arrepentimiento y obras de misericordia, precisamente ese ayuno agrada a Dios y trae un gran beneficio a la persona.<\/p>\n<p>Y quiero centrar nuestra atenci\u00f3n en una instrucci\u00f3n m\u00e1s del ap\u00f3stol, porque est\u00e1 estrechamente entrelazada con lo que nos ense\u00f1an las tradiciones ortodoxas de ayuno. \u201c\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa\u201d, pregunta el ap\u00f3stol Pablo, \u201cque condenas al esclavo de otro? Est\u00e1 de pie o cae ante su Se\u00f1or. Y resucitar\u00e1, porque el Se\u00f1or tiene poder para resucitarlo\u00bb (Rom. 14:4). Estas palabras nos recuerdan dos cosas importantes: evitar juzgar a otras personas y perdonar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8220;Se\u00f1or, Rey, conc\u00e9deme ver mis faltas y no condenar a mi hermano&#8221; &#8211; repetimos las palabras de la oraci\u00f3n de San Efra\u00edn el Sirio muchas veces durante la Gran Cuaresma. Cuando condenamos nuestros propios pecados, cuando los vemos y los corregimos, estamos haciendo el bien y cumpliendo la voluntad de Dios. Pero cuando nosotros mismos somos pecadores y nos encargamos de condenar a nuestro pr\u00f3jimo, parece que usurpamos los derechos que pertenecen a Dios.<\/p>\n<p>\u00bfNo creemos que Dios es omnisciente, justo y todopoderoso? \u00a1Creemos en ello! Y si creemos, entonces debemos darnos cuenta de que Dios ve los pecados de cada persona, \u00c9l act\u00faa con justicia en relaci\u00f3n con estos pecados, d\u00e1ndole a la persona la oportunidad de arrepentirse de ellos y enmendarse. Pero cuando una persona desatiende esta oportunidad, Dios no deja el pecado sin castigo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, como cristianos, debemos condenar el mal y el pecado, pero debemos mostrar misericordia a nuestros compa\u00f1eros pecadores y darles perd\u00f3n cuando lo pidan. Y aun cuando no se pidan, no se debe buscar venganza ni inflamar el coraz\u00f3n de odio, sino dejar el juicio en manos de Dios, sabiendo que el Se\u00f1or castigar\u00e1 a quien lo merezca, y nadie escapar\u00e1 a su juicio y retribuci\u00f3n justa.<\/p>\n<p>Por tanto, nosotros mismos, siendo dignos de condenaci\u00f3n por nuestros propios pecados, debemos ser misericordiosos y moderados con nuestro pr\u00f3jimo, porque nosotros mismos estamos necesitados de misericordia. Y entrando en el tiempo del ayuno, tenemos la tradici\u00f3n de pedir perd\u00f3n y darlo, para que nuestra propia ira y condenaci\u00f3n no destruya los buenos frutos de nuestras haza\u00f1as de ayuno, como sucedi\u00f3 con el fariseo de la par\u00e1bola, que se consideraba justo. , pero conden\u00f3 al recaudador de impuestos.<\/p>\n<p>Con tales pensamientos, queridos hermanos y hermanas, entremos en el tiempo de la Gran Cuaresma. Y que el Se\u00f1or la bendiga con buenos frutos para cada uno de nosotros. De modo que, habiendo completado todo lo que se debe, no solo nos preparamos adecuadamente para encontrarnos con la Resplandeciente Resurrecci\u00f3n de Cristo, sino que tambi\u00e9n subimos uno o varios pelda\u00f1os m\u00e1s en la escalera espiritual que conduce de lo terrenal a lo celestial, a la eterna vida bendita.<\/p>\n<p>\u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pomisna.info\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/dsc_7231.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n de Su Beatitud Metropolitano de Kiev y toda Ucrania Epifan\u00edodurante la Divina Liturgia del domingo del Perd\u00f3n. \u00a0 \u00a1Queridos hermanos y hermanas! \u00a1Gloria a Jesucristo! 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