{"id":1112,"date":"2022-10-19T23:36:20","date_gmt":"2022-10-19T23:36:20","guid":{"rendered":"https:\/\/orthodoxs.org\/?p=1112"},"modified":"2022-10-19T23:36:22","modified_gmt":"2022-10-19T23:36:22","slug":"el-senor-nos-da-esperanza-al-combinar-la-justicia-con-la-misericordia-y-el-castigo-con-la-posibilidad-del-arrepentimiento-y-la-correccion-epifanio-metropolitano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/orthodoxs.org\/?p=1112","title":{"rendered":"El Se\u00f1or nos da esperanza al combinar la justicia con la misericordia, y el castigo con la posibilidad del arrepentimiento y la correcci\u00f3n, &#8211; Epifan\u00edo Metropolitano"},"content":{"rendered":"<pre><span style=\"color: #999999;\">16 de octubre de 2022<\/span><\/pre>\n<p style=\"text-align: center;\">\nSerm\u00f3n de Su Beatitud Metropolitano de Kyiv y toda Ucrania Epifan\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el decimoctavo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/p>\n<p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas!\u00a0\u00a1Gloria a Jesucristo!<\/p>\n<p>La lectura del Evangelio de este domingo, que escuchamos en la iglesia, puede llamarse un breve resumen de toda la ley moral del Nuevo Testamento.\u00a0Solo se leen cinco versos, pero contienen un conjunto completo de instrucciones para todos sobre c\u00f3mo tratar a otras personas.\u00a0En ellos se explica cu\u00e1l es la diferencia entre el estado de vida habitual de la mayor\u00eda de este mundo y el ideal al que llama Cristo.<\/p>\n<p>Podemos dividir condicionalmente el razonamiento sobre las instrucciones que escuchamos en tres partes: la ley moral general, la ley del amor evang\u00e9lico y su justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Como quer\u00e1is que los hombres hagan con vosotros, haced con ellos&#8221; (Lc 6, 31) &#8211; estas palabras del Salvador, breves pero muy profundas, reflejan la plenitud y la esencia de la ley moral.\u00a0Porque a menudo puedes encontrar no solo entre los de afuera, sino tambi\u00e9n entre nosotros, los cristianos, la opini\u00f3n de que la ense\u00f1anza de la iglesia es complicada, que hay muchas reglas, instrucciones, c\u00e1nones, tradiciones y costumbres.\u00a0Y todos ellos son dif\u00edciles de aprender, captar y comprender para una persona simple, sin mencionar adherirse a ellos.\u00a0Y como si estas palabras del Evangelio de Lucas sonaran como una respuesta a tales pensamientos: &#8220;Lo que quer\u00e1is que os hagan los hombres, haced con ellos&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfEs esta ley dif\u00edcil de recordar, de estudiar, de comprender?\u00a0Muy simple.\u00a0Cada persona puede entenderlo f\u00e1cilmente, porque sabe lo que quiere para s\u00ed mismo y lo que no quiere.<\/p>\n<p>\u00bfHay quienes quieren el desprecio de s\u00ed mismos, los que quieren ser enga\u00f1ados, robados, estafados, abusados?\u00a0Toda persona ordinaria quiere el bien para s\u00ed misma.\u00a0Y a trav\u00e9s de esta experiencia personal que cada persona tiene, Dios nos habla, llam\u00e1ndonos: desead y haced a los dem\u00e1s lo que quer\u00e1is que os deseen y os hagan a vosotros.<\/p>\n<p>Esta instrucci\u00f3n tambi\u00e9n tiene otro aspecto que debe tenerse en cuenta.\u00a0Despu\u00e9s de todo, aunque no directamente, tambi\u00e9n apunta a las consecuencias que tiene una persona cuando no sigue los mandamientos de Dios.\u00a0Si robas a otros, los est\u00e1s invitando a que te roben a ti.\u00a0Cuando cometas violencia, prep\u00e1rate para que te la apliquen a ti tambi\u00e9n.\u00a0Cuando seas injusto, envidioso, mentiroso, prep\u00e1rate para experimentar la misma actitud contigo mismo.<\/p>\n<p>Porque si haces el mal con tu pr\u00f3jimo, entonces es como si afirmaras que quieres la misma actitud contigo mismo.\u00a0De este modo, el Evangelio recuerda a todos que el mal tiene su propio castigo.\u00a0Y el que lo hace es como una persona que aserra una rama en la que se sienta, que abre un agujero en un barco en el que navega, que arroja una piedra al cielo por encima de \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando haces esto, \u00bfno es obvio que t\u00fa mismo ser\u00e1s el culpable de caer de un \u00e1rbol, de hundir un barco, de ser golpeado por piedras que caen desde arriba?\u00a0Nadie te castig\u00f3, sino que cosechas lo que siembras, afrontando las consecuencias de tus propios actos.<\/p>\n<p>Los ejemplos que hemos dado son muy obvios y es dif\u00edcil para cualquiera discutir esto.\u00a0Pero en la vida todo es mucho m\u00e1s complicado, y las consecuencias pueden alcanzarnos despu\u00e9s de mucho tiempo, cuando ya nos hemos olvidado de lo que hemos hecho y no podemos ver la conexi\u00f3n entre lo que est\u00e1 pasando y lo que nosotros mismos hicimos alguna vez.\u00a0Sin embargo, esta conexi\u00f3n existe, y muchos de los problemas que experimentamos, no todos, por supuesto, \u00a1sino muchos!\u00a0es el resultado de nuestras propias malas acciones.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se puede se\u00f1alar con raz\u00f3n que ser\u00eda bueno que todo acto malo de una persona hacia otra tuviera un castigo inmediato y evidente.\u00a0\u00bfNo es as\u00ed?\u00a0Pero as\u00ed es como razonamos cuando se trata de castigar a otros.\u00a0Aqu\u00ed estamos f\u00e1cilmente de acuerdo en que la justicia inmediata ser\u00eda una buena respuesta al mal hecho.\u00a0Y cuando pensamos en nosotros mismos, \u00bfquerr\u00edamos lo mismo para nosotros?<\/p>\n<p>\u00bfDesear\u00edamos que no hubiera oportunidad para la toma de conciencia, para la correcci\u00f3n, para el arrepentimiento?\u00a0La respuesta nos recuerda la par\u00e1bola del prestamista despiadado, a quien el amo le perdon\u00f3 una gran deuda no pagada, pero \u00e9l mismo no quiso perdonar una deuda mucho menor al que se la deb\u00eda.\u00a0El que no perdona no merece el perd\u00f3n.\u00a0\u00bfQui\u00e9n es despiadado, c\u00f3mo puede pedir misericordia?<\/p>\n<p>Toda persona comete pecados contra el Creador y los dem\u00e1s.\u00a0Solo un Hijo de Dios es absolutamente sin pecado.\u00a0Por lo tanto, si solo operara la ley de la justicia, entonces nadie escapar\u00eda del castigo, porque como dice la Escritura: &#8220;No hay un solo justo;\u00a0[\u2026] todos se han apartado del camino, todos son indignos unos de otros;\u00a0no hay quien haga el bien, ni aun uno\u201d (Rom. 3:10,12).<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or nos da esperanza, combinando la justicia -con la misericordia, el castigo- con la posibilidad del arrepentimiento y la correcci\u00f3n.\u00a0Esto es lo que esperamos cuando, rezando las palabras del Padrenuestro, decimos: &#8220;Perd\u00f3nanos nuestras ofensas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a nuestros transgresores&#8221; (Mateo 6:12).<\/p>\n<p>Pedimos el perd\u00f3n de nuestros pecados, pero no incondicionalmente, sino bajo la condici\u00f3n que nos ponemos a nosotros mismos: &#8220;como nosotros perdonamos&#8221;.\u00a0Cuando perdonamos, en realidad damos testimonio de nuestra petici\u00f3n a Dios por el perd\u00f3n de nuestros propios pecados.\u00a0Y si no damos perd\u00f3n a quien lo pide, entonces \u00bfc\u00f3mo podemos pedir perd\u00f3n a Dios, ante quien hemos pecado indescriptiblemente m\u00e1s de lo que cualquier pr\u00f3jimo ha pecado contra nosotros?<\/p>\n<p>Todas estas consideraciones son confirmadas por otras palabras de instrucciones y explicaciones del Evangelio que escuchamos hoy.\u00a0Convencionalmente, pueden describirse como una respuesta a la pregunta de c\u00f3mo la ley evang\u00e9lica del amor es superior a la ley de la justicia.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima es una ley natural.\u00a0Est\u00e1 incrustado en los cimientos mismos de la creaci\u00f3n.\u00a0\u201cTodo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u201d (Gal 6,7), recuerda el ap\u00f3stol Pablo.\u00a0Siembra bien, recibir\u00e1s bien, siembra mal, odio, destrucci\u00f3n, muerte, recibir\u00e1s las consecuencias para ti de lo que sembraste.\u00a0Y si no siembras nada, entonces nada crecer\u00e1 en ti, te quedar\u00e1s sin frutos.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or nos llama a elevarnos por encima de esta ley natural de causa y efecto.\u00a0Nos llama a hacer el bien, a mostrar misericordia y amor no s\u00f3lo a los que nos lo hacen, sino a hacer lo mismo con todos, incluso con los pecadores.<\/p>\n<p>Este mundo, como sabemos, yace en el mal.\u00a0Por lo tanto, si seguimos solo la ley de causa y efecto, nunca podremos escapar del ciclo del mal.\u00a0En sentido figurado, podemos comparar nuestra situaci\u00f3n con cuando una persona se mete en un lodazal en un pantano: cuanto m\u00e1s intenta moverse para salir, m\u00e1s se atasca.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9?\u00a0Porque no tiene soporte.<\/p>\n<p>A partir de este ejemplo, comprenderemos mejor lo que el Salvador nos est\u00e1 llamando a hacer.\u00a0\u00c9l no solo llama a mostrar misericordia y amor a los malvados, a los pecadores, a los que nos hacen da\u00f1o.\u00a0Se\u00f1ala que cuando hacemos esto, cuando amamos no solo a los que nos aman y hacen el bien, no solo por nuestras buenas obras, entonces nos volvemos como Dios mismo.\u00a0Entonces en \u00c9l encontramos ese firme apoyo externo, esa mano amiga, fuerte y salvadora, que nos ayuda a salir del atolladero de los pecados de este mundo.<\/p>\n<p>Dios es bueno no s\u00f3lo con los buenos, sino &#8220;con los ingratos y malos&#8221; (Lc 6, 35).\u00a0\u00c9l es bueno con nosotros no solo cuando hacemos el bien, sino tambi\u00e9n cuando creemos en \u00c9l y obedecemos Sus mandamientos.\u00a0\u00c9l es bueno con nosotros todos los d\u00edas y en todo momento, incluso cuando nos alejamos de \u00c9l, cuando hacemos el mal.\u00a0Porque \u00c9l quiere salvarnos, sacarnos del pantano de la muerte, del atolladero de la perdici\u00f3n.\u00a0Por eso, aunque \u00c9l es justo, Su misericordia est\u00e1 por encima de la justicia.\u00a0\u00c9l condena el mal, pero tambi\u00e9n tiene misericordia del pecador cuando se arrepiente y desea la correcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y cuando hagamos lo mismo, tomando un ejemplo de Dios, cuando seamos misericordiosos, no rencorosos, no vengativos, entonces obtendremos mucho m\u00e1s que la justicia habitual de retribuci\u00f3n y castigo: obtendremos el nombre y la dignidad no solo de las personas. , sino de hijos e hijas del Alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>As\u00ed que deseo que todos nosotros, queridos hermanos y hermanas, recordemos la principal ley moral evang\u00e9lica del amor y la misericordia y la pongamos en pr\u00e1ctica.\u00a0S\u00ed, no es f\u00e1cil en la pr\u00e1ctica.\u00a0Pero la recompensa para aquellos que pueden implementar la ley del Evangelio en su propia vida es la salvaci\u00f3n, una corona de gloria inmarcesible y vida eterna bendita.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>16 de octubre de 2022 Serm\u00f3n de Su Beatitud Metropolitano de Kyiv y toda Ucrania Epifan\u00eda el decimoctavo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s \u00a1Queridos hermanos y hermanas!\u00a0\u00a1Gloria a Jesucristo! 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