El día 17 de Octubre de 2021, El Metropolitano Su Eminencia Vladyka Mykhayil, celebró la Divina Liturgia del Décimo séptimo Domingo después de Pentecostés en el templo Eparquial de los Santos y Benditos Mártires Boris y Gleb, Portadores de la Pasión.
Concluida la Divina Liturgia nos alentó con su predicación :
Mis amados hermanos y hermanas:
Gloria a Jesucristo! Celebramos el décimo séptimo domingo después de Pentecostés y el segundo después de la Exaltación de la Santísima Cruz o sea segundo domingo de San Lucas.
Seguimos escuchando la predicación del Señor según el Evangelista Lucas. Hoy les habla de una lección breve pero muy sensible a los apóstoles, en ese tiempo en que Ellos están iniciando su ministerio cerca de Él. Jesús les habla sobre el Perdón, la Reconciliación, el Amor , el Servicio y las Buenas Obras hacia los demás.
Jesús nos dice que tenemos que amar y orar por los enemigos, amar y perdonar a los que no son estimados por el mundo, a los que nos han ofendido y amar como Dios nos ama. Es algo muy difícil y en realidad constituye una de las premisas de la predicación en el Cristianismo.
Hacer esta buena obra, de manera resumida es “Tratar a los otros, como te gustaría ser tratado“.  Esto es muy importante en nuestra vida de Fe. Vemos en nuestro tiempo y en éstos días actuales que no siempre se cumple, y es algo que se torna muy difícil cuando no queremos, o no nos gusta, o han hecho algo contra nosotros; ¡Si! es difícil, pero se hace más fácil si llevamos a nuestra vida diaria estas palabras que Jesús nos propone: ” Tratar a los demás como queremos ser tratados”.
En todos los ambientes, en la política, la sociedad, las iglesias, los pueblos, la ciudad, vecindario y familia esto se torna muy difícil, puesto que siempre oímos decir… “Yo quiero que usted se comporte así, yo quiero que ustedes crean en esto como lo creo Yo, También a veces oímos: ” Yo insisto que hagan Eso y no hagan lo otro… “
Esto lo vemos ahora en el presente con respecto a la pandemia, y también es muy difícil ante la política y la situación mundial. Cuando hemos visto los que se comportan , creen, piensan y actúan como nosotros, los vemos bien. Pero a quienes piensan distinto de nosotros, en ocasiones oímos decir, ‘Vamos a hacer cosas, a hablar mal, a manifestarnos contra ellos, vamos a amenazar a los políticos contrarios o a tratar de hacer daño a estas personas. Seriamente hemos llegado a este punto que nos hace pensar que es la caída del pecado de la raza humana que se manifiesta de esta forma.
Crecimos escuchando entre nuestros padres y educadores que en la democracia podemos dar y compartir nuestros criterios, sin prejuicios, podemos dar nuestra opinión, sin recibir amenazas, sin contradicciones, ni consecuencias contra Ti , sin que otros en la comunidad te amenacen de muerte, o de lastimarte a ti o los familiares, o tener problemas en el trabajo, o en la calle.
No es siempre fácil pero la realidad nos impone a frenar esas actitudes en nuestras comunidades de hoy. No debemos permitir esas faltas a la libertad y tenemos que frenar esta clase de amenazas. Solo Dios tiene la Verdad y es quien Sabe, los Santos también saben, nuestros antepasados saben, seres queridos fallecidos sab, pero nosotros aún no sabemos y estamos viviendo nuestra historia.
Como estamos grandes yo puedo tratar de darte mi punto de vista y tratar de convencerte. Pero de ahí a amenazarte por no tener mi punto de vista o ir detrás de una persona es muy feo, es muy feo. Entonces escuchando el Evangelio de Jesucristo y mucho más si somos Cristianos Ortodoxos debemos cumplir y guardar en nuestro corazón esta frase de Jesús hoy, “Que tratemos a los demás como queremos que nos traten”. No es tan difícil, personalmente me contengo porque no quiero que Dios me juzgue por algo inapropiado, o por hacer daño, … no por cosas que no son peligrosas, pero que no son tan bonitas ante sus ojos. Es una tentación para todos, pero es una tentación que debemos vencer porque no nos caemos.
Jesús nos dice que “hasta fariseos y los pecadores tratan bien a los que los trata bien, a los que piensan igual, a los que los siguen y los alaban”, hacer eso no es nada especial. No vale nada ante los ojos de Dios que es misericordioso, Cada domingo Dios nos da oportunidad de encontrarnos y decir nuestra opinión y nos regala su misericordia y su perdón por nuestras faltas y nos invita a arrepentirnos de nuestras faltas.
Dios quiere que nuestros amigos, vecinos y conocidos los tratemos con amor perdonando. Dios quiere que digamos a todos que ÉL quiere perdonar . Cada semana Dios nos da un mensaje para vivirlo y para ello necesitamos un corazón arrepentido, un corazón humilde que sepa mostrarse respetuoso ante los demás.
Dios nos ayude para cambiar nuestra sociedad de hoy, y nos traiga más igualdad, más libertad, más respeto. Dios quiere que seamos tal y cual somos porque así Dios nos creó.
La celebración terminó con la oración pan-ucraniana para durante la pandemia y la bendición del Metropolitano.